Una de las cosas que me gusta de esta historia de Javier de Isusi publicada por Astiberri es que se trata de un relato que significa que emerge una sociedad más madura, dónde determinados temas sensibles comienzan a poder tratarse desde un prisma artístico con libertad.
ETA, GAL, conflictos religiosos y humanos, sueños, recuerdos, nostalgia, tristeza, esperanza… muchas emociones condensadas en una novela gráfica demasiado desconocida y que desde aquí queremos reivindicar.
Disfrutaréis con esta historia que, por cierto termina con un pequeño regalo, un relato dentro del relato, un cuento final ilustrado en este caso por Leticia Ruifernández, un poema gráfico que nos habla de guerras, estatuas… de cuando los hombres “se miraron los unos a los otros y se vieron por primera vez”.



















