Es una simple lista personal, otro día podría haber hecho otra, e incluso no todos se considerarían un blues estrictamente, pero estas siete piezas que aquí os propongo tienen mucho en común. Pensaba en alguna de ellas cuando conocí que el premio Nobel de Literatura 2016 ha sido concedido a Bob Dylan. Otro día os comentaré lo que me sugieren algunas otras.
Me alegro de que el Nobel de este año sea una elección diferente y arriesgada, no convencional, resultado de la inevitable y necesaria transversalidad de las artes. Porque a Dylan puedes escucharlo, pero también puedes leerlo, y de no todos los músicos puede decirse lo mismo (aunque existan obviamente extraordinarios músicos en cuya obra la letra es más secundaria).
Dice el jurado del Nobel, en un escueto comunicado, que el Nobel se concede a Dylan “por haber creado nuevas expresiones poéticas en el marco de la gran tradición musical americana”. Nada que objetar a la reflexión, aunque para mi se queda extraordinariamente corta. De hecho, se me ocurren miles de argumentos y reflexiones para subrayar el merecimiento de este u otros premios a Bob Dylan, donde un comentario como ese sería secundario o anecdótico.
Ante todo Dylan como poeta no es un poeta que venga a regalar versos como quien reparte flores. Sus letras fueron punzantes, fueron látigo y pistola, bofetadas a las conciencias. Dylan se empapó de lo que rodeaba a una época, y lo diseccionó y lo puso en forma de canción, sin pretender halagar gratuitamente. Un músico y un poeta comprometido, con instinto, un tipo que sufrió la censura pero no dejó de decir en voz alto lo que le parecía importante sobre las cosas importantes. Dylan nos educó y, eso, como muchas otras cosas, también puede merecer un Nobel (Y por cierto, hablando de educar: analizar y escuchar las letras de Dylan es también una excelente herramienta para mejorar el inglés 😉
Aquí van estas siete piezas, y un extracto traducido de cada una de sus letras:
Slow train
(…)
La gente muere de hambre y sed, los almacenes de grano rebosan,
Sabías que es más caro almacenar la comida de lo que costaría darla?
Dicen que perdiste tus inhibiciones,
sigue tus propias ambiciones,
te cuentan de una vida de amor fraternal, pero muéstrame a alguien que sepa cómo vivirla.
Un tren lento, muy lento, viene por la curva.
(…)
It’s Alright, Ma (I’m Only Bleeding)
(…)
Mientras los predicadores sermonean funestos destinos
los maestros enseñan que el conocimiento se aguarda
que nos lleve a platos de cien dólares
La bondad se esconde tras sus puertas
Pero incluso el presidente de los Estados Unidos
debe a veces tener que
permanecer desnudo
(…)
Y si mis pensamientos pudieran verse
Seguramente pondrían mi cabeza bajo la guillotina
Pero está bien, Ma, es la vida y solamente la vida.
Talkin’ World War III Blues
(…)
Le dije: “Oiga doctor, una guerra mundial pasó por mi cabeza”.
Él dijo: “Enferma, coja su libreta, este muchacho está loco”.
(…) Todo el mundo se ve a si mismo caminando sólo, sin nadie a su lado
La mitad de la gente puede tener parte de razón, todo el tiempo,
Algunas personas pueden tener toda la razón, algún tiempo,
Pero todo el mundo no puede tener toda la razón todo el tiempo.
Creo que eso lo dijo Abrahamn Lincoln.
“Te dejaré estar en mis sueños si yo puedo estar en los tuyos”
Esto lo he dicho yo”
Tombstone Blues
(…)
Y el Banco Nacional vende para su propio beneficio, mapas de carreteras para el alma,
al asilo de ancianos y a la escuela superior,
Me gustaría poder escribirte una melodía tan simple,
que evitara que usted, querida señora, se volviese loca
que pudiese tranquilizarte y calmarte y quitarte el dolor
de tu conocimiento inútil y sin sentido.
Mamá está en la fábrica
no tiene zapatos
Papá en el callejón
buscando la mecha
Y yo en la calle
con los “tombstone blues”
Outlaw Blues
De esta no he encontrado un vídeo, pero ha sido versionada por muchos músicos. En la red podéis encontrar diferentes interpretaciones del mismo tema.
(…)
tengo unas gafas oscuras de sol
y un diente negro para la buena suerte.
No me preguntes nada acerca de nada,
Podría hasta decirte la verdad
(…)
Black Crown Blues
(…)
A veces pienso
que estoy demasiado alto para caer
a veces pienso
que estoy demasiado alto para caer
otras veces pienso
que estoy tan bajo que no sé
si puedo levantarme alguna vez.
Cuervos negros en la pradera
durmiendo de un lado a otro de la carretera
cuervos negros en la pradera
durmiendo de un lado a otro de la carretera
y aunque sea gracioso, cariño
hoy no me siento precisamente
como un espantapájaros.
North Country Blues
(…)
Se quejaban en el Este
de que pagaban demasiado.
Dijeron que no era rentable extraer el mineral,
que era mucho más barato allá abajo,
en las ciudades de Sudamérica,
donde los mineros trabajan casi por nada.
Así que, las minas cerraron
y el rojo metal se corrompió,
y la habitación se cargaba de olor a alcohol.
Donde la triste y silenciosa canción
hace el tiempo doblemente largo
mientras esperaba que el sol se pusiera.
(…)




















¡No están algunas de mis preferidas, pero buena selección!
Comparto la reflexión, yo en particular me acorde de este trocito de un clásico, Blowin’ in the Wind:
How many years can a mountain exist
Before it’s washed to the sea?
Yes, ’n’ how many years can some people exist
Before they’re allowed to be free?