1. Bremer Dom – La Catedral de San Pedro
Podrían ser muchos más, pero esta es nuestra elección. Comenzamos por esta hermosa iglesia en pleno centro de la ciudad, plaza del mercado. Combina románico y gótico incorporando elementos a lo largo de su proceso constructivo entre los siglos XI y XVI.
https://de.wikipedia.org/wiki/Bremer_Dom
2. Marktplatz
Declarada Patrimonio de la Humanidad, en esta plaza del Mercado os quedaréis un buen rato. Un marco incomparable donde no sólo está la catedral, antes mencionada, sino también el Ayuntamiento y la estatua de Roland de Bremen.
3. El Barrio de Schnoor
Hace unas décadas se había convertido en el barrio pobre, pero hoy este Schnoor (Cordel) agrupa sus pequeñas, rehabilitadas y bonitas casas del siglo XV o XVI como perlas engarzadas en un hilo. Zona antigua, entrañable y agradable de pasear, con restaurantes y tiendas de artesanía.
http://www.schnoor-in-bremen.de/
4. KlimaHaus – Museo-Casa del Clima
Original propuesta museística a través de una innovadora exposición interactiva. Del calor del desierto al frío ártico, un pequeño viaje alrededor del mundo sin salir del recinto. Pedagógico y sensibilizador respecto del clima y el compromiso ecológico.
http://www.klimahaus-bremerhaven.de/
5. WeihnachtsTräume
Si un mes de julio cualquiera paseas por el barrio de Schnoor y de repente entras en una tienda y por un momento crees que te has equivocado y ya ha llegado la Navidad… estás en WeihnachtsTräume (Sueños de Navidad) un negocio dedicado, todo el año, a vender artículos navideños, todos los que puedas imaginar… Y cuando la Navidad se acerca, la cosa se pone más interesante: en octubre abren todas las plantas, hasta tres… Un paraíso para los fanáticos de estas fiestas… o una pesadilla para esos antinavideños, que alguno habrá por ahí… 😉
http://www.weihnachtstraeume.de/
6. Los cuatro músicos de Bremen
Si en tu infancia has sido de los que ha disfrutado de los cuentos de los Hermanos Grimm te acordarás de esta historia( y si no también, si eres de la generación EGB recordarás a los “Trotamúsicos”): un burro, un perro, un gato y un gallo que huyen de sus respectivos hogares temiendo ser sacrificados. El cuento, Die Bremer Stadtmusikanten, relata su camino hacia una ciudad conocida en su tiempo por su hospitalidad para con todos aquellos viajeros que hasta allí llegasen. La estatua conmemorativa del cuento os la encontrareis a menudo con una fila de personas delante, esperando turno para tocar las patas delanteras del burro. Dice la leyenda que si pensamos en ese momento un deseo, se cumplirá…
7. Übersee-Museum
Otra original propuesta museística que nos propone sumergirnos en la pasión que desde siempre ha fascinado a los viajeros y no viajeros respecto de aquellas culturas más exóticas y distantes de sus hogares.
http://www.uebersee-museum.de/en/
8. Bürgerpark
Bien comunicado con el centro de la ciudad está la inmensa zona verde del Bürgerpark, surcada de lagos y canales navegables en barcas de alquiler, con multitud de senderos por los que perderse (lo de perderse es literal, cuidado con las noches cortas si vais en otoño o invierno). Es ideal si estáis con niños, disfrutarán no solo del parque en si, sino también del pequeño zoo. En ocasiones acoge actividades culturales diversas. Y entre otros, también existe un delicioso restaurante (Meirei) y un acogedor bar (Emma am See).
http://www.buergerpark.de/
9. La piedra de escupir – Spuckstein
En las inmediaciones de la catedral tenemos este poco conocido y curioso recordatorio en plena calle: una cruz que recuerda al llamado “ángel de la muerte” de Bremen, Gesche Margarethe Gottfried, una asesina en serie que envenenó, con arsénico, a quince personas, entre familiares y vecinos. La piedra sobre la que, al menos en otros tiempos, se escupía el desprecio sobre esta persona de infausto recuerdo, se puso después de su ejecución, que reunió a miles de personas y fue de hecho el último ejercicio de guillotina por aquellos lares.











